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Aliusy Perez

 

El ruiseñor y la rosa

OSCAR WILDE -Dijo que bailaría conmigo si le llevaba una rosa roja -se lamentaba el joven estudiante-, pero no hay una solo rosa roja en todo mi jardín. Desde su nido de la encina, oyóle el ruiseñor. Miró por entre las hojas asombrado. -¡No hay ni una rosa roja en todo mi jardín! -gritaba el estudiante. Y sus bellos ojos se llenaron de llanto. -¡Ah, de qué cosa más insignificante depende la felicidad! He leído cuanto han escrito los sabios; poseo todos los secretos de la filosofía y encuentro miRead More


Poemas sin nombre 1 (colección)

DULCE MARÍA LOYNAZ  Poema I Señor, las criaturas que enviaste ya están aquí, aleteando junto a mi cabeza. Yo las sujeto por un hilo de sangre y temo que se rompa el hilo… A pesar de que todavía no las veo, inmersas como están en la tiniebla, yo creo que son muchas, y creo también que algunas son hermosas y dignas de vivir. [ppw id=»71880405″ description=»paga para continuar» price=»1″]Pero mira, Señor, que no puedo alimentarlas todas con esta poca sangre mía; ni quiero ya que se me mueran, como no quiereRead More


Poemas sin nombre 5 (colección)

DULCE MARÍA LOYNAZ Poema V Todas las mañanas hay una rosa que se pudre en la caja de un muerto. Todas las noches hay treinta monedas que compran a Dios.Tú, que te quejas de la traición cuando te muerde o del fango cuando te salpica… Tú, que quieres amar sin sombra y sin fatiga… ¿Acaso es tu amor más que la rosa o más que Dios?  


Nido de avispas

AGATHA CHRISTIE John Harrison salió de la casa y se quedó un momento en la terraza de cara al jardín. Era un hombre alto de rostro delgado y cadavérico. No obstante, su aspecto lúgubre se suavizaba al sonreír, mostrando entonces algo muy atractivo. Harrison amaba su jardín, cuya visión era inmejorable en aquel atardecer de agosto, soleado y lánguido. Las rosas lucían toda su belleza y los guisantes dulces perfumaban el aire.


La importancia de llamarse Ernesto

OSCAR WILDE Personajes de la comedia Juan Worthing, Algernon Moncrieff. El Reverendo Canónigo Casulla Merriman, mayordomo. Lane, criado. Lady Bracknell. La Honorable(5) Gundelinda Fairfax. Cecilia Cardew. Miss Prism, institutriz. DECORACIONES DE LA COMEDIA Acto primero: Saloncito íntimo en el pisito de Algernon Moncrieff, en Half-Moon Street (Londres W.) Acto segundo: El jardín de la residencia solariega, en Woolton. Acto tercero: Gabinete en la residencia solariega, en Woolton. Época: La actual.   Acto primero Decoración Saloncito íntimo en el piso de Algernon, en Half-Moon-Street. La habitación está lujosa y artísticamente amueblado.Read More


El ruiseñor y la rosa (completo)

OSCAR WILDE -Dijo que bailaría conmigo si le llevaba una rosa roja -se lamentaba el joven estudiante-, pero no hay una solo rosa roja en todo mi jardín. Desde su nido de la encina, oyóle el ruiseñor. Miró por entre las hojas asombrado. -¡No hay ni una rosa roja en todo mi jardín! -gritaba el estudiante. Y sus bellos ojos se llenaron de llanto. -¡Ah, de qué cosa más insignificante depende la felicidad! He leído cuanto han escrito los sabios; poseo todos los secretos de la filosofía y encuentro miRead More


Salamina

JAVIER NEGRETE El verano en que Temístocles cumplió nueve años, una pareja de amantes asesinó al tirano Hiparco. Ese crimen fue el primero de una serie de hechos que revolucionaron la política de Atenas. Aunque aún no podía sospecharlo, el propio Temístocles, hijo de un mercader, sería uno de los protagonistas en la larga cadena de acontecimientos que arrebatarían el monopolio del poder a los nobles atenienses. Pero, por muchos años que pasaran, para Temístocles el recuerdo más vívido de aquel verano no fue el tiranicidio cometido al pie deRead More


No te salves

MARIO BENEDETTI No te quedes inmóvil al borde del camino no congeles el júbilo no quieras con desgana no te salves ahora ni nunca no te salves


Carta de amor al rey Tut-Ank-Amen

DULCE MARÍA LOYNAZ Joven Rey Tut-Ank-Amen: En la tarde de ayer he visto en el museo la columnita de marfil que tú pintaste de azul, de rosa y de amarillo. Por esa frágil pieza sin aplicación y sin sentido en nuestras bastas existencias, por esa simple columnita pintada por tus manos finas —hoja de otoño— hubiera dado yo los diez años más bellos de mi vida, también sin aplicación y sin sentido… Los diez años del amor y de la fe. Junto a la columnita vi también, joven Rey Tut-Ank-Amen,Read More


Cien años de soledad

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo. Todos los años,Read More